Pasar el día en Ginza es una forma de relajarse si te gusta ir de compras de alto standing. La avenida principal de este barrio esta llena de grandes almacenes de las marcas europeas más reconocidas. Des de Swarovsky pasando por Louis Vuitton, Prada, Dolce & Galbana y muchísimas más franquicias de moda que marcan tendencia alrededor del mundo.
viernes, 4 de septiembre de 2009
Ginza y el teatro kabukiza
Después de casi una semana de andar cinco o seis horas diarias me merecía un día de semi descanso.
Al fin, y desde que llegué a Japón, pude probar el sushi autóctono. El restaurante escogido era de corte tradicional. Todas las camareras iban vestidas con kimono, hablaban con un nivel de formalidad muy alto (keigo) y no paraban de hacer reverencias al pasar a tu lado. El sushi , como no, era delicioso.

Nada más terminar de comer dirigí mis pasos a uno de los teatros más importantes y conocidos de la capital. En medio del bullicio de tiendas de Ginza y causando un gran impacto visual se encuentra el Kabukiza, el escenario de Kabuki más importante de la capital nipona. La cola para ver un acto de solo una hora (ya no hacen representaciones de cinco horas como antaño) era inmensa y es que parece que el edificio será derruido el próximo año. Ya en plena función y sin poder hacer fotos, la experiencia es muy gratificante. Aún siendo un tipo de teatro muy lento, los movimientos de los actores, su forma de hablar y de desplazarse por el escenario así como el acompañamiento de los músicos con sus instrumentos tradicionales era digno de ver. Todo el teatro aplaudió con entusiasmo al termina la función, yo también sin haber entendido ni una palabra de lo que habían dicho.
Odaiba y Shiodome ciudades del futuro
Aguantar el ritmo en una ciudad de más de doce millones de personas no es nada fácil. Las distancias se hacen enormes y los trayectos en tren y metro son una constante. El pasar de un distrito de Tokio a otro se convierte en un paseo que puede durar todo el día.
Odiaba es uno de estos distritos de visita obligada por su contraste con el resto de la capital. Se trata de un enorme barrio financiero ganado al mar (incluso construyeron una playa artificial) situado al sureste de Tokio. La única forma de llegar es usando el monorraíl que circula sobre el nivel del mar y en el cual merece la pena montarse solo para disfrutar del impresionante skyline (paisaje urbano). La sensación que transmite Odiaba es la de encontrase en medio de una ciudad del futuro, con edificios enormes, sin rastro de templos ni vestigios de la antigua Edo y donde los jóvenes tokiotas se divierten en enormes “shooping mall” (grandes almacenes) provistos de todo tipo de entretenimientos. Uno de los edificios más sorprendentes de este distrito es el de la Fuji TV, de dimensiones y física inverosímiles y con un gran observatorio esférico en el centro.
Odiaba es uno de estos distritos de visita obligada por su contraste con el resto de la capital. Se trata de un enorme barrio financiero ganado al mar (incluso construyeron una playa artificial) situado al sureste de Tokio. La única forma de llegar es usando el monorraíl que circula sobre el nivel del mar y en el cual merece la pena montarse solo para disfrutar del impresionante skyline (paisaje urbano). La sensación que transmite Odiaba es la de encontrase en medio de una ciudad del futuro, con edificios enormes, sin rastro de templos ni vestigios de la antigua Edo y donde los jóvenes tokiotas se divierten en enormes “shooping mall” (grandes almacenes) provistos de todo tipo de entretenimientos. Uno de los edificios más sorprendentes de este distrito es el de la Fuji TV, de dimensiones y física inverosímiles y con un gran observatorio esférico en el centro.
Siguiendo la el trayecto en monorraíl desde Odiaba, se llega a otro barrio de negocios, Shiodome. Con un aire mucho más empresarial, nada más salir de la estación te topas con el edificio de la Nihon TV y a su lado, un reloj construido por Hayao Myazaki, el padre y fundador del Estudio Ghibli (creadores de películas como El viaje de Chihiro, La Princesa Mononoke, Mi vecino Totoro o la más reciente Ponyo en el acantilado).
Volviendo al contraste de la capital nipona, cerca de la zona de rascacielos de Shiodome se encuentra la famosa Torre de Tokio, que imitando la Torre Eiffel ofrece un espectáculo de luces nocturno que el visitante no puede perderse. No muy lejos (que no quiere decir a simple vista) encontramos el santuario de Zojoji. Se trata del templo de la región del Kanto (llanura principal del centro de Honshu donde se encuentra Tokio) donde se reza por el fallecido Ieyasu Tokugawa (primer shogun del periodo Edo e instaurador de la línea sucesoria gobernante más larga de Japón).
Tokio sorprende a propios y extraños con cada distrito, con cada calle, con cada edificio. Siempre habrá algo nuevo por descubrir y que haga recordarte lo especial que es esta ciudad.
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Shibuya y la juventud tokyota
Andar por cualquiera de las machis (barrios-ciudad) de Tokio se convierte en una experiencia única. Cada día que pasa estoy más seguro de que la capital nipona vive inmersa en una dinámica que escapa a todo aquello conocido, un mundo a parte. Cualquiera de los distritos de la ciudad puede sorprenderte en cualquier momento y los impactos sensoriales se multiplican en aquellas zonas más transitadas por la juventud tokyota, el verdadero motor y pulmón de la antigua Edo.
Si de zonas de bullicio hablamos, no podemos olvidarnos de Shibuya, la más conocida. Nada más salir de la estación, nos encontramos delante del cruce de calles más transitado de la ciudad, con más de 2 millones de viandantes al día.
Edificios enormes con pantallas electrónicas de tamaños difíciles de creer nos dan la bienvenida a un sinfín de almacenes de todo tipo. Ropa, comida, karaokes, cines, tiendas de electrónica, todo un mundo de ocio para los jóvenes, que pasan sus horas libres gastando y gastando en una sociedad cada vez más materialista y donde destacar se ha convertido en la norma. No es difícil ver a la gente vestida con ropas estrafalarias difíciles de concebir para una mente occidental, pero que aquí no escandalizan a nadie. Dar un paseo por la calle principal de Shibuya es hacer un viaje hacía una realidad difícil de percibir para un extranjero.
Os dejo con algunas fotos de la jornada de hoy y también mis primeros videos.
Si de zonas de bullicio hablamos, no podemos olvidarnos de Shibuya, la más conocida. Nada más salir de la estación, nos encontramos delante del cruce de calles más transitado de la ciudad, con más de 2 millones de viandantes al día.
Edificios enormes con pantallas electrónicas de tamaños difíciles de creer nos dan la bienvenida a un sinfín de almacenes de todo tipo. Ropa, comida, karaokes, cines, tiendas de electrónica, todo un mundo de ocio para los jóvenes, que pasan sus horas libres gastando y gastando en una sociedad cada vez más materialista y donde destacar se ha convertido en la norma. No es difícil ver a la gente vestida con ropas estrafalarias difíciles de concebir para una mente occidental, pero que aquí no escandalizan a nadie. Dar un paseo por la calle principal de Shibuya es hacer un viaje hacía una realidad difícil de percibir para un extranjero.
Os dejo con algunas fotos de la jornada de hoy y también mis primeros videos.
Videos
martes, 1 de septiembre de 2009
Akihabara
Es tan solo el tercer día que salgo a dar una vuelta por Tokio y se me terminan los adjetivos.




No hay palabras que puedan describir la sensación que tiene uno al bajarse de la estación y ver el intenso bullicio de la “calle de la electrónica” en Akihabara (uno de los grandes barrios de la capital nipona). Que decir de este barrio salvo que es la meca de los jugones, los aficionados al manga, al anime y al merchandising. Todo lo que puedas llegar a imaginar en el campo de la tecnología lo encontraras en Akihabara y además, a un precio mucho más barato del que pagamos nosotros los españoles.
Después más de tres horas intensas de entrar y salir de inmensos edificios con multitud de plantas, he tenido mi “primera experiencia” con una cafetería Meido. Por las calles de Akihabara, chiquillas vestidas con trajes de sirvienta dan a los transeúntes publicidad de sus estrafalarios establecimientos. Se trata de cafeterías regentadas por jóvenes que tratan a sus clientes con un vocabulario muy muy formal (keigo), característico de la relación japonesa entre empleado y cliente. Además del lenguaje, las chicas actúan como si realmente fuesen nuestras sirvientas con coreografías, a nuestros ojos ridículas, incluidas.
El día termino con la visita al templo sintoísta de Kanda Myojin, construido en el 730 durante la época Nara y con una paseada por Nihonbashi, puente (y ahora distrito comorecial) que fuera la puerta de entrada a la antigua Edo y que en 1603 se convirtió en el punto donde empezaban todas las carreteras del Japón de la época.
Os dejo con una selección de fotos, hoy hay para aburrir. Saludos y hasta mañana!
Después más de tres horas intensas de entrar y salir de inmensos edificios con multitud de plantas, he tenido mi “primera experiencia” con una cafetería Meido. Por las calles de Akihabara, chiquillas vestidas con trajes de sirvienta dan a los transeúntes publicidad de sus estrafalarios establecimientos. Se trata de cafeterías regentadas por jóvenes que tratan a sus clientes con un vocabulario muy muy formal (keigo), característico de la relación japonesa entre empleado y cliente. Además del lenguaje, las chicas actúan como si realmente fuesen nuestras sirvientas con coreografías, a nuestros ojos ridículas, incluidas.
El día termino con la visita al templo sintoísta de Kanda Myojin, construido en el 730 durante la época Nara y con una paseada por Nihonbashi, puente (y ahora distrito comorecial) que fuera la puerta de entrada a la antigua Edo y que en 1603 se convirtió en el punto donde empezaban todas las carreteras del Japón de la época.
Os dejo con una selección de fotos, hoy hay para aburrir. Saludos y hasta mañana!
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