lunes, 7 de febrero de 2011

La Televisión en Kyoto!

Conocéis el programa de Cuatro Televisión, Callejeros Viajeros?. Periodistas que viajan por el mundo buscando a españoles que les muestren las ciudades más dispares. Pues bien, allá por el mes de diciembre contactaron con una amiga y conmigo y nos pidieron que les enseñásemos las zonas de ocio por excelencia de los japoneses, es decir: Karaoke y Purikura (fotos divertidas muy populares entre los jóvenes nipones, sobre todo las chicas).

Avisamos a varios amigos japoneses y otros cuantos de habla hispana y nos metimos en un karaoke a cantar, por supuesto, en japonés y las canciones más frikis que conocíamos. Creo que los periodistas se sorprendieron con la manera que tienen los nipones de aprovechar su tiempo libre.

Sin duda, una forma mucho más saludable que la de muchos otros países. La siguiente parada fue una sesión de fotos, eso sí, a la japonesa. Es verdad que por cuestiones que no nos atañen, cuestiones técnicas digamos, no apareció en el programa final.

Las palabras sobran. Os dejo con el trazo del reportaje que se emitió por televisión.





La foto del purikura somos mi amiga Hannah, la reportera Noemi, y yo.

domingo, 6 de febrero de 2011

He vuelto!

Ya vuelvo a estar aquí.

Antes que nada, debería pedir perdón a todos mis lectores (espero tener alguno), que sin saber el porqué se han visto privados de mis artículos durante un largo período.
Desde que llegué a Japón me propuse seguir con el blog activo, pero las clases y el volumen de trabajo exigido me lo impidieron. 本当にごめんください (lo siento).

Ahora mismo estamos en medio de las vacaciones de primavera (春休み). 2 meses, donde parte del tiempo lo dedicaré a aportar más artículos a este espacio. Espero que mis viajes por el país y por Asia me lo permitan.


Así pues no me queda más que decir: BIENVENIDOS DE NUEVO!

domingo, 26 de septiembre de 2010

Burocracia en Japón

Explicar lo que me ha ocurrido este mes en Kyoto es difícil de plasmar en tan poco espacio. Desde que llegué el día 4 de setiembre no he parado.

Primero, tuve que visitar la oficina para extranjeros donde se me otorgaría el registro de residente, necesario para establecer una vivienda fija durante todo este año. Luego, las gestiones relacionadas con el teléfono móvil, ponen pegas para todo pero al final pude contratar una tarifa que me ofrecía envíos de mail gratis a cualquier compañía. La siguiente operación fue la revisión médica que la universidad había programado antes de empezar las clases. Ir a un hospital sin apenas entender nada de japonés fue toda una aventura.



Finalmente, tuve que lidiar con las finanzas japonesas. Crear la cuenta del banco en Japón, como en cualquier parte del mundo, significa cobros de tasas y comisiones por todo. Sin duda, sacar dinero en este país no es cosa fácil, ni tampoco gratis. Aún así, con el apoyo de los asistentes de la universidad fue todo un poco más fácil y es que, sinceramente, creo que si me dejan sólo ante el peligro me hubiera vuelto loco.

Y pensar que en España tenemos móviles y abrimos cuentas de banco en escasos minutos... De todos modos, pasé los trámites sin lamentar mayores consecuencias y ahora puedo disfrutar de la vida nipona sin preocuparme de papeles y otras cuestiones administrativas.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Desde Kyoto

Después de varias jornadas en Japón haciendo papeleo y comprando varias cosas imprescindibles para hacer una vida digna en este país (móvil y portátil así como haciendo la cuenta del banco y el registro civil para extranjeros) creo que estoy dispuesto a volver a escribir en este espacio. Perdonad la tardanza.

Kyoto es una ciudad increíble. Llevo más de 15 días descubriendo sus calles y aún me cuesta orientarme debido a sus dimensiones. Un país que no deja indiferente a nadie y que permite disfrutar de su gente, su cultura y su gastronomía en cualquiera de sus pueblos y ciudades. Dejando a un lado sus impresionantes atractivos turísticos en forma de templos, castillos y jardines (Kinkakuji, Ginkakuji, Kyomizudera, Ryôan-ji, el castillo Nijôjo o el barrio de Gion entre muchísimos otros), la ciudad de Kyoto cuenta con un sinfín de zonas de ocio, donde los jóvenes entran y salen de los karaoke mientras hacen una pequeña parada en la multitud de restaurantes que abarrotan las calles de la ciudad imperial.


La vida en Kyoto es completamente diferente a la de Tokyo, donde la gente parece vivir estresada por su trabajo cogiendo trenes a todas horas. Poder ir en bicicleta a cualquier parte de la ciudad no tiene precio.

A partir de ahora intentaré ir escribiendo asiduamente si las clases y su volumen de trabajo me lo permiten. Nada más por mi parte, saludos y hasta la próxima!