viernes, 30 de septiembre de 2011

Hoy cocinamos Shabu-shabu

De las muchas recetas que tuve la oportunidad de probar durante mis estancias en Japón me sorprendió, por encima de todas, el Shabu-shabu. Se trata de un plato cocinado en la propia mesa y por el mismo comensal. En una olla, más ancha que alta llamada nave, se van vertiendo verduras y carne de vacuno hasta hervirlas al gusto de cada uno.

El consumo de carne de vacuno está rodeado de cierto carácter ceremonial en Japón. Es lo que corresponde a un producto tan escaso como costoso. En este sentido, el Shabu-shabu es considerado un plato festivo –quizás el más popular de cuantos se preparan en la mesa- que debe su nombre al procedimiento empleado para prepararlo (shabu significa mover o remover).

Pasos a seguir para preparar una buena olla de Shabu-shabu

1- Cortar la carne en lonchas finas (de unos tres centímetros de alto por cinco de largo) y disponerla sobre una fuente. Cortar unas cuantas setas y dar dos cortes en forma de cruz en la parte superior del “sombrero”. Cortar cebolletas en diagonal, haciendo rodajas finas.

2- Escaldar hojas de col y formar rollitos rellenándolas con espinacas ya hervidas.

3- Disponer cada ingrediente en una fuente de servicio diferente.

4- Llenar la cazuela donabe hasta tres cuartas partes con caldo (dashi o de pollo) y llevar a ebullición. Situarla sobre un hornillo encendido en el centro de la mesa y mantener el hervor durante todo el servicio.

5- Introducir en la olla los ingredientes en la proporción deseada y remover hasta que estén listos.

Una receta apropiada para cualquier reunión, en casa o en un restaurante. Fácil de preparar y que, de buen seguro, dejará contentos a todos los comensales.

いただきます!!

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Empieza una nueva etapa

Desde ayer mi relación con Japón ha iniciado una nueva etapa. De mis años estudiando lengua, cultura, sociedad y la gran mayoría de disciplinas que conforman hoy en día mi entendimiento sobre el país nipón he podido establecer contacto con multitud de profesores, estudiantes, historiadores y entendidos en la materia.

De todos ellos, mi profesora de literatura japonesa, Shigeko Suzuki, ha sido quién me ha dado la primera oportunidad de transmitir parte de mis conocimientos a un grupo de estudiantes de segundo año de la licenciatura en Estudios de Asia Oriental de la Universidad Autònoma de Barcelona (UAB).

Se trata de un reto que acepto con mucha ilusión, pero a la vez con respeto ya que, si bien mis estudios siempre han seguido el camino de las letras, nunca antes me había planteado ejercer como profesor, y menos de idioma. Y es que, básicamente, mi trabajo consistirá en enseñar gramática japonesa, junto a la profesora Suzuki, y cumplimentar aspectos puramente lingüísticos y o semánticos con conceptos extraídos de la extensa cultura nipona.

Hasta que emprenda mi nuevo viaje hacia el país del sol naciente, allá por abril de 2012, dedicaré esfuerzos y parte de mi tiempo a esta nueva aventura profesional. Quién sabe si en un futuro no muy lejano reporte sus frutos.

これから頑張りましょう!

lunes, 26 de septiembre de 2011

Akutagawa Ryûnosuke y sus cuentos

En el artículo de hoy hablaré de uno de los novelistas más carismáticos de la literatura japonesa.

Akutagawa Ryûnosuke (1892-1927) es considerado el escritor nipón más representativo de principios del siglo XX. Su obra consiste en un extenso número de cuentos y de prosa crítica, de una gran variedad de temas y formas, famosa por su estilo virtuoso y brillante. En su temática, tendía hacia lo raro y exótico, puesto que le ofrecía más libertad de manipulación que la propia realidad.

Conocía profundamente la literatura china, japonesa y occidental, y tenía una gran sensibilidad lingüística. A veces, adoptó el estilo de las primeras obras cristianas, el dialecto de Edo o el estilo coloquial moderno, siempre con extrema lucidez y expresividad.



En sus obras empleada pseudónimos como Chôkôdô Shujin y Gaki, entre las más conocidas cuentos como Hana (1916), Rashômon (1915 y llevada a la gran pantalla por el cineasta Akira Kurosawa 35 años más tarde), Jigokuhen (1918) o Yabu no naka (1922) que combinaron con brillantez el divertimiento de lo grotesco con la sutileza psicológica y el criticismo moderno. Su novela satírica Kappa (1927) critica cómo la prensa manipula a los partidos políticos y como estos a su vez están manipulados por el gobierno. La obra de Akutagawa está teñida de antimilitarismo, anti nacionalismo y liberalismo

Años más tarde, en 1935, su amigo Kan Kikuchi estableció el premio Akutagawa. Otorgado a las jóvenes promesas de la novela japonesa es considerada la distinción literaria de mayor prestigio del país del sol naciente.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Historias de gatos (4)

Esa misma noche Ito Soda decidió ir a la habitación de la criatura para acabar con ella. Ordenó que ocho vasallos le esperasen fuera y que, si era necesario, entraran para matarla. A la hora acordada Soda fue a los aposentos de la dama con la excusa de llevar un mensaje del príncipe.

¿Qué dice el mensaje?, preguntó la criatura. Por favor, lea esta carta, replicó Soda y acto seguido desenvainó su espada para matarla. La falsa O-Toyo agarró una lanza e intentó matar a su adversario. Golpe tras golpe lucharon pero, cuando se dio cuenta que la huída era su única salida, la hermosa doncella se convirtió en gato y, de un salto, subió al tejado. Los ocho hombres que esperaban fuera dispararon sus flechas al animal pero la criatura pudo esquivarlas.

El gato huyó a las montañas a toda velocidad y continuó causando problemas a la gente de la vecindad, pero, finalmente, fue sacrificada durante una cacería ordenada por el príncipe de Hizen. Pocos días después el príncipe se recuperó completamente y recompensó a Ito Soda con todo el honor y toda la riqueza que merecía.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Historias de gatos (3)

Ito Soda, aún despierto, observó que las puertas correderas de la habitación se deslizaban sigilosamente y, tras unos segundos, una hermosa mujer entraba con cautela. Sonrió maliciosamente al ver a los vasallos dormidos y estaba a punto de acercarse al príncipe cuando se fijo en Ito Soda.

Habló educadamente con él y se acercó al príncipe para preguntarle cómo se encontraba, pero el joven se encontraba demasiado débil para responder. Ito Soda observó todos y cada uno de los movimientos de la dama, le dio la impresión de que trataba de embrujar al príncipe pero, debido a su soñoliento estado, tuve que resignarse sin lograr su objetivo.

Por la mañana los vasallos se despertaron y descubrieron, avergonzados, como Ito Soda había resistido al sueño. Los consejeros alabaron al joven por su lealtad y su resolución y le ordenaron que vigilara de nuevo la noche siguiente. Así lo hizo. Una vez más comprobó como la falsa O-Toyo entraba en los aposentos del enfermo y volvía a salir frustrada por no haber podido embrujar al príncipe.

Muy pronto, gracias a la vigilancia de Soda, el príncipe pudo volver a dormir con tranquilidad y, sorprendentemente, fue mejorando pues la falsa O-Toyo, al haber sido descubierta en dos ocasiones, dejó de molestar al leal vigilante. Ito Soda, preocupado por estos sucesos, informó a los consejeros de que la dama llamada O-Toyo debía de ser algún tipo de espectro.